Con el estreno de El caballero de los Siete Reinos el pasado 19 de enero en HBO, el universo de Juego de Tronos vuelve a expandirse con una propuesta que no solo cambia el tono narrativo, sino también la estética de uno de sus linajes más icónicos: los Targaryen. Ambientada en una época en la que aún ocupaban el Trono de Hierro, la serie presenta una versión renovada de la casa del dragón, alejándose del clásico rubio platino y los peinados etéreos que definieron a personajes como Daenerys Targaryen. Este nuevo enfoque visual busca aportar mayor realismo, variedad y personalidad a un linaje que siempre ha estado asociado a lo casi divino.

Tabla de contenidos
Un nuevo aspecto para los Targaryen en El caballero de los Siete Reinos
Adiós a la imagen etérea de Juego de Tronos
En Juego de Tronos, los Targaryen se caracterizaban por un cabello largo, rubio platino y perfectamente moldeado, un rasgo que reforzaba su aura aristocrática y casi sobrenatural. Personajes como Daenerys consolidaron esa imagen que, con el tiempo, se convirtió en un sello visual del linaje.
Un giro estético más punk y realista
En esta nueva serie, los Targaryen lucen peinados más cortos, estilos más atrevidos y una mayor diversidad de colores. Durante una rueda de prensa, el equipo creativo explicó que ahora se apuesta por un realismo diferente, comparando incluso el nuevo look con un estilo más cercano al de Billy Idol, alejándose de la rigidez estética anterior.
Baelor Targaryen y la ruptura con el rubio platino
Un heredero que no encaja en el molde tradicional
Uno de los personajes que más ha dado que hablar es Baelor Targaryen, un príncipe de carácter amable y honorable, con paralelismos morales con Daenerys. Sin embargo, su aspecto rompe con la tradición: Baelor es castaño.
La influencia de Dorne y la sangre Martell
La explicación dentro de la historia es clara: su madre, Myriah Martell, es dorniense, y Baelor ha heredado sus rasgos. Esta decisión refuerza la idea de una diversidad estética dentro del linaje Targaryen, aportando coherencia genética y enriqueciendo el universo visual de la serie.
Una serie más ligera y con un tono renovado
Menos solemnidad, más aventura
El cambio estético acompaña un giro en el tono general de El caballero de los Siete Reinos, que se aleja de la épica intensa de Juego de Tronos para apostar por una aventura más ligera, con espacio para el humor y un enfoque menos solemne.
Una Poniente más fresca y divertida
Según destaca el crítico Custodio Guerrero, la serie muestra “una cara de Poniente muy fresca y divertida”, apoyada en la química entre sus protagonistas. Este nuevo enfoque convierte a la serie en un soplo de aire fresco dentro del universo creado por George R. R. Martin, ofreciendo una experiencia diferente sin perder la esencia del mundo de Westeros.
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