“Mr. Nobody”, dirigida por Jaco Van Dormael, es un drama de ciencia ficción que explora la vida de Nemo Nobody y las infinitas posibilidades de sus decisiones. La película combina filosofía, romance y viaje temporal, mostrando líneas temporales alternativas y cuestionando la naturaleza del destino y la memoria. En este artículo analizaremos el argumento completo, desde la infancia de Nemo hasta sus distintos futuros hipotéticos, y ofreceremos una crítica sobre las interpretaciones, la narrativa no lineal, la dirección artística y la banda sonora, evaluando cómo la película logra equilibrar complejidad conceptual con impacto emocional.

Tabla de contenidos
🧩 Argumento
“Mr. Nobody”, dirigida por Jaco Van Dormael, sigue la vida de Nemo Nobody, un hombre de 118 años que es el último mortal en un mundo donde la humanidad ha alcanzado la inmortalidad. En su lecho de muerte, Nemo recuerda y revisita diferentes líneas temporales y decisiones de su vida, explorando cómo cada elección habría moldeado su existencia de manera distinta. La narrativa se despliega de forma no lineal, mezclando pasado, presente y futuros posibles en un relato cargado de filosofía, amor y pérdida.

Desde su infancia, Nemo se enfrenta a decisiones cruciales: la separación de sus padres y la elección entre vivir con su madre o su padre, momentos que generan dos vidas divergentes. A lo largo de la película, se entrelazan múltiples versiones de su vida amorosa, incluyendo relaciones con Anna, el gran amor de su vida, y con Elodie, su compañera en otro escenario posible. Cada línea temporal explora distintos caminos profesionales, familiares y personales, mostrando las consecuencias de sus elecciones y cómo el destino, la casualidad y el azar configuran su existencia.

La película combina escenas de realidad y fantasía, transportando al espectador a distintos escenarios visualmente distintivos y emocionalmente intensos. Nemo experimenta triunfos, pérdidas, maternidad, matrimonio, divorcio y soledad, mientras las decisiones aparentemente pequeñas influyen dramáticamente en su futuro. Su vida se presenta como un tapiz de posibilidades, en el que la misma persona puede ser distinta dependiendo de los caminos elegidos.

En el clímax, se revela que la búsqueda de Nemo por comprender la verdadera naturaleza de su vida y sus decisiones es en sí misma un viaje hacia la aceptación. Aunque la película no ofrece una única conclusión clara, destaca la idea de que todas las vidas posibles coexisten en su memoria, y que la identidad, el amor y la elección son fuerzas que nos definen profundamente.

Finalmente, “Mr. Nobody” deja al espectador reflexionando sobre el destino, la memoria y la mortalidad, planteando que cada elección crea un universo paralelo y que la vida, en su complejidad, es un constante equilibrio entre posibilidades infinitas y decisiones inevitables.

🔍 Análisis
Si no has visto la película, te recomiendo que pares aquí el vídeo y vuelvas cuando sí lo hayas hecho, ya que inevitablemente el análisis detallado del largometraje conlleva desvelar algunas de las cuestiones clave de su argumento, y no queremos chafarte nada si tu intención es ver la peli.

Bien, vamos al lío. En primer lugar, para nuestro análisis hemos de presuponer lo que dice el Nemo anciano al final de la película, es decir, que todas las posibles realidades son válidas mientras que el niño de 9 años no tome una decisión. Esa es la base del universo cuántico donde nos encontramos, para el cual podemos tomar como base la paradoja del gato de Schrödinger.

Hagamos aquí un breve inciso para recordar esta paradoja. Consideremos una caja cerrada y opaca que contiene un gato en su interior. Se encuentran, además, una botella de gas venenoso y un dispositivo, el cual contiene una sola partícula radiactiva con una probabilidad del 50% de desintegrarse en un tiempo dado. Si la partícula se desintegra, el veneno se libera y el gato muere. Mientras que, en la descripción clásica del sistema, el gato estará vivo o muerto antes de que abramos la caja y comprobemos su estado, en la mecánica cuántica el sistema se encuentra en una superposición de los estados posibles hasta que interviene el observador (es decir, el gato estará vivo y muerto a la vez).

En el caso que nos ocupa, el observador es el niño de 9 años, y el hecho de «abrir la caja» corresponde al hecho de «tomar una decisión» (quedarse con su padre o irse con su madre). Así pues, en un universo cuántico, de igual modo que el gato de Schrödinger estará vivo y muerto a la vez mientras no se abra la caja, mientras que el niño no decida, todas las vidas posibles de Nemo son veraces. Más concretamente, Nemo estará a la vez con Anna, con Elise y con Jean, estará en coma, morirá en la bañera, etc.

El asunto aquí es que, dado que pasó de largo el ángel que antes de nacer nos priva de esa capacidad, Nemo es capaz de ver todas esas realidades antes de tomar la decisión. Por tanto, lo que hace es tomar la decisión que más le conviene, que no es otra que la que le permitirá encontrarse con Anna en el faro. Una vez tomada la decisión, todas las demás realidades desaparecen y se produce una gran implosión (esto lo que en la película se denomina como «Big Crunch«). Debido a esto, el tiempo también implosiona, de ahí que la realidad donde se encuentra el Nemo anciano comience a ir hacia atrás.

Por otro lado, el porqué de que Nemo tome esa decisión puede dar pie a numerosas interpretaciones, ya que, aparentemente, en esta realidad tiene un accidente de tráfico en el cual acaba con el coche en el fondo de un lago. Quizás elige dicha realidad porque, a pesar de todo, prefiere vivir con Anna todo el tiempo posible. En cualquier caso, tampoco está claro que fallezca en ese accidente, ya que en una de las escenas aparece saliendo del coche y nadando hacia arriba. Seguramente esa sea otra de las decisiones que debe tomar y que dará lugar a diferentes realidades (nos referimos al hecho de si aprender o no a nadar).

Como decíamos, el porqué de esta decisión no está del todo clara, pero lo que a nuestro juicio sí que quedó claro es que prefirió esa realidad a cualquiera de las otras dos, en las que o bien estaba con una mujer que no le quería (Elise) o bien con una a la que él no quería (Jean). Por tanto, su decisión definitiva a los 9 años fue la de irse con su madre, iniciándose a su vez un nuevo efecto mariposa que tendría su implicación en los hechos venideros (de ahí que, al final del film, esté la escena en la que coge una hoja del suelo y la sopla).

Por su parte, el «Big Crunch» de la realidad donde aparece el viejo Nemo, y el hecho de que en esa realidad afirme haber perdido a Anna, nos induce a pensar que la decisión que finalmente toma (irse con su madre) implicó a su vez el no llegar a viejo (o por lo menos no a esa edad, siendo el mortal más viejo del mundo). Es por ello que nos inclinamos a pensar que Nemo muere ahogado en el accidente de tráfico, aunque como decíamos existen serias dudas sobre esa parte del argumento. En cualquier caso, algunas críticas recomiendan repetir el visionado para unir todo el rompecabezas, ya que, aunque inicialmente pudiera no parecerlo, sí que se cierran todas las historias (yo no lo tengo claro, la verdad).

Por otro lado, en el aspecto técnico, el propio director explica que, su visión a la hora de traducir en imágenes las distintas versiones de la vida de Nemo, fue utilizar diferentes recursos para cada una de ellas. Así, por ejemplo, la historia de Nemo y Anna adultos repite puestas en escena que ya les vimos cuando eran adolescentes, ligando así fácilmente las dos tramas. Por su parte, la vida con Élise se caracteriza por la distancia que hay entre ellos y el color más apagado. Por último, con Jean nos damos cuenta de que es la relación que menos le ha importado porque ella nunca es el centro y, además, siempre en sus escenas lo destacable está fuera de campo. En resumen, es gracias a este recurso que, consciente o inconscientemente, logramos situarnos rápidamente en la vida que en ese momento se está relatando.

En cuanto a las escenas donde Nemo viaja a Marte, parecen fantasías del Nemo adolescente que está en coma, o también historias creadas por el Nemo escritor con su máquina de escribir antigua. No son, por tanto, realidades alternativas (o por lo menos no lo parecen), sino fruto de la voluntad del director de mezclar ficción y realidad y, de esta manera, dotar al largometraje de un entorno más fantástico y futurista (además de complicar un poquito más si cabe el desarrollo de la trama).

En definitiva, la cuestión que se plantea es: si no tuviésemos la necesidad de escoger, ¿podríamos experimentar todas las vidas resultado de la bifurcación creada tras cada elección que marcase nuestro destino? Evidentemente, si nos ponen delante varias opciones y no elegimos ninguna de ellas es porque, a su vez, hemos decidido no escoger ninguna de esas opciones. Por tanto, lamentablemente este mecanismo no nos valdría, aunque solo desde un punto de vista de un universo real, ya que, considerando un universo cuántico, todo sería posible (y todo sería igual de real).

📝 Crítica
La película está bastante bien en líneas generales. Es innegable que, para entenderla y no perdernos por el camino, nuestro foco debería estar más en los detalles argumentales que en los aspectos técnicos. De hecho, apoyando ese argumento tenemos un fantástico guion en el que se intenta cuidar hasta el más mínimo detalle. Sin embargo, hemos de decir que técnicamente el largometraje tampoco está nada mal, con una buena fotografía y banda sonora, y con unos efectos visuales muy logrados (aunque sin pasarse).

En primer lugar, hemos de partir de la premisa de que se trata de una película de ciencia ficción. Es decir, no puedes acudir a esta película esperando un desarrollo típico, con una presentación, nudo y desenlace, y basar tus conclusiones sobre si es buena o mala aludiendo un «no tenía ni pies ni cabeza». Se trata de un mundo cuántico, con infinidad de realidades, y más que valorar si la película tiene sentido o no, en nuestra opinión habría que valorar si la película ha conseguido transmitir realmente lo que quería. Y sí, a nuestro juicio sí que lo hace (y con creces).

Hay aspectos mejorables, evidentemente. Por ejemplo, el mundo del futuro quizás no está del todo conseguido. Muy buen maquillaje, eso sí, pero a nuestro parecer la mayoría de escenas acaban siendo algo lentas y aburridas. Además, hay algunas secciones del hilo argumental que podrían haberse quitado, ya que parecen hablar de fantasías en lugar de hablar de posibles realidades (lo veremos más a fondo en la sección de análisis). Esto no hace sino confundir más si cabe al espectador, aunque, por otro lado, quizás fuera esa la intención del director. Es decir, la mezcla de realidad y ficción puede llevar a un estado de reflexión en el que el espectador puede sacar sus propias conclusiones, decidiendo qué es real y qué es inventado, qué es sueño y qué es realidad, qué forma parte de la vida del personaje y qué forma parte de su fantasía. Si eso era lo que se pretendía, punto a favor entonces.

Me pareció también muy curioso (y otro punto a favor) que fuera el propio Nemo antes de nacer el que eligiera a sus padres entre un conjunto de parejas pretendientes. Es una parte muy fantasiosa de la historia (al igual que la de la pre-vida de Nemo en el limbo), que no parece tener nada que ver con el universo cuántico que se nos plantea, pero aún así es de agradecer ese toque de originalidad.

Por otro lado, el hecho de que en el film se hable del efecto mariposa, nos recuerda a la película del mismo nombre protagonizada por Ashton Kutcher. En ella, también tienen lugar distintas realidades en base a decisiones tomadas, con la particularidad de que el protagonista puede viajar hacia atrás en el tiempo para intentar cambiar su destino (aunque no siempre las cosas mejoran, sino todo lo contrario). En “Las Vidas Posibles de Mr. Nobody” el concepto es el mismo, aunque llevado un paso más allá (al considerarse un universo cuántico).

En resumen, si quieres disfrutar de esta película, debes aceptarla como lo que es, es decir, una película de ciencia ficción que hay que afrontar con la mente abierta y dispuesto a que, más que respuestas, se te planteen preguntas. Además, quizás debas considerar que esas preguntas no están ahí para que las resuelvas, sino para que te las plantees a ti mismo, y hagas tus propias reflexiones valorando tu experiencia particular.

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